El Mito de la "Guerra Terrorista" de Trump contra Venezuela
Falsa Bandera: El Mito de la "Guerra Terrorista" de Trump contra Venezuela
El discurso de Donald Trump y de ciertos sectores de la política estadounidense sobre una inminente "guerra terrorista" contra Venezuela, a menudo envuelto en la retórica del combate al narcotráfico o la defensa de la democracia, se erige sobre un castillo de naipes. Lejos de ser un argumento sólido e irrefutable, esta narrativa es una falsa bandera que busca justificar una política de agresión e injerencia, con claras motivaciones geopolíticas y económicas.
Argumentos Irrefutables contra la Falsa Narrativa
La pretensión de Trump de montar una "guerra terrorista" contra Venezuela cae por su propio peso al confrontarla con hechos verificables y el derecho internacional:
1. Las Medidas Coercitivas Unilaterales como Verdadera "Guerra Moderna"
El argumento más potente y comprobable es que la verdadera agresión que ha sufrido Venezuela no es una "guerra terrorista" convencional, sino una guerra económica y financiera moderna.
- Evidencia Comprobable: Las múltiples sanciones unilaterales impuestas por el gobierno de EE. UU., especialmente a partir de la administración Trump (aunque iniciadas antes y continuadas después), han impactado directamente a la economía venezolana, a su principal fuente de ingresos (PDVSA) y a la capacidad del Estado para adquirir medicinas, alimentos e insumos esenciales.
- Irrefutable: Diversos organismos internacionales, incluyendo relatores especiales de la ONU, han señalado que estas sanciones son una forma de castigo colectivo y violan el derecho internacional, afectando desproporcionadamente a la población civil. Esto, y no una supuesta acción de Caracas, es lo que muchos analistas han calificado como una "guerra no militar" o "terrorismo económico" que busca el colapso del sistema y un cambio de régimen.
2. La Soberanía y el Derecho Internacional
Cualquier acción militar o de agresión encubierta, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico o el terrorismo, sin el consentimiento de Venezuela o la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, es una violación flagrante de la soberanía nacional.
- Evidencia Comprobable: El artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
- Irrefutable: No existe una resolución del Consejo de Seguridad que autorice una acción militar contra Venezuela por terrorismo. El despliegue militar en el Caribe, justificado como "combate al narcotráfico" por la administración Trump, ha sido visto por el gobierno venezolano, y por muchos en la región, como una amenaza directa y un cerco, lo que legalmente constituye un acto de injerencia y coerción militar.
3. El Interés Geopolítico y el Cambio de Régimen
La retórica de "narcoestado" o "terrorismo" ha servido históricamente como pretexto para justificar intervenciones en la política interna de países con reservas estratégicas.
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Evidencia Comprobable: La estrategia de EE. UU. hacia Venezuela ha incluido:
- Recompensas millonarias por la captura de líderes venezolanos, basados en acusaciones de narcotráfico no probadas en tribunales internacionales.
- Apoyo abierto a figuras opositoras específicas, buscando un cambio de régimen por vías extraconstitucionales.
- La mención constante de la opción militar por parte de funcionarios de la administración Trump.
- Irrefutable: El verdadero motor de la política de Washington es la restauración de su influencia hegemónica en América Latina y el control sobre las reservas petroleras más grandes del mundo, usando la acusación de "narcoestado" o "terrorismo" como herramienta de propaganda para ganar apoyo interno y legitimar la agresión externa. El propio Partido Demócrata, en su momento, acusó a Trump de querer una "guerra" y un "cambio de régimen" en Venezuela.
Conclusión: Una Narrativa de Distracción
La narrativa de una "guerra terrorista" contra Venezuela impulsada por Trump es una cortina de humo. Los argumentos irrefutables y comprobables demuestran que la política de Estados Unidos no se basa en una amenaza real e inminente de terrorismo por parte de Caracas, sino en una estrategia de presión máxima a través de:
- Sanciones Económicas (la verdadera "guerra").
- Violación de la Soberanía (ignorando el derecho internacional).
- Objetivos Geopolíticos (cambio de régimen y control de recursos).
El verdadero peligro es que esta falsa narrativa sea utilizada para justificar acciones aún más drásticas, poniendo en riesgo la estabilidad regional en función de intereses que poco tienen que ver con la seguridad global o la democracia
.
Sanciones en el Pueblo Venezolano
El impacto de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), popularmente conocidas como sanciones, sobre la población venezolana es el argumento más humano y devastador contra la política de "presión máxima" de Estados Unidos. Estos efectos han sido rigurosamente documentados por expertos y organizaciones internacionales, confirmando que la población civil es el principal blanco indirecto de esta "guerra económica".
Deterioro Económico y Social
Las sanciones han actuado como un torniquete sobre la economía, dificultando las transacciones internacionales necesarias para el funcionamiento básico del país.
- Colapso de Ingresos Petroleros: Al sancionar a la petrolera estatal PDVSA, principal fuente de divisas (90% de los ingresos de exportación), se limitó drásticamente la capacidad de Venezuela para generar los recursos necesarios para importar alimentos, medicinas, y repuestos industriales.
- Dato Comprobable: Un informe del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) estimó que las sanciones impuestas a partir de 2017 pudieron haber contribuido a decenas de miles de muertes al reducir la importación de alimentos y medicinas.
- Congelamiento de Activos: El bloqueo y congelamiento de miles de millones de dólares en activos del Estado venezolano en el extranjero (incluyendo reservas de oro) impide su uso para pagar deudas y adquirir bienes esenciales, incluso en casos de emergencia humanitaria.
Crisis Humanitaria y Salud Pública
El sector salud ha sido uno de los más golpeados, transformando las sanciones en una amenaza directa a la vida de los ciudadanos.
- Escasez de Medicamentos Esenciales: La dificultad para realizar pagos internacionales a proveedores farmacéuticos ha provocado la escasez crítica de tratamientos vitales para enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, cáncer, VIH) y para la realización de trasplantes y diálisis.
- Testimonio Irrefutable (ONU): La relatora especial de la ONU, Alena Douhan, en su visita a Venezuela, concluyó que las sanciones han exacerbado la crisis humanitaria, señalando que el acceso a la atención médica se ha visto "gravemente obstaculizado" por la imposibilidad de pagar a los proveedores internacionales.
- Deterioro de la Infraestructura Hospitalaria: La falta de divisas y el riesgo de sanciones a empresas que suministran repuestos e insumos han afectado el mantenimiento de equipos médicos (tomógrafos, resonadores) y la infraestructura hospitalaria básica (agua, electricidad).
Inseguridad Alimentaria
Aunque las sanciones a menudo incluyen "exenciones humanitarias", la complejidad del sistema bancario y el "efecto escalofriante" (chilling effect) que genera el miedo a ser sancionado, disuaden a bancos y empresas de realizar transacciones o comerciar con Venezuela.
- Aumento de la Desnutrición: La hiperinflación, impulsada por la caída de ingresos del Estado, combinada con la incapacidad de importar suficiente comida a precios accesibles, ha llevado a un aumento de la inseguridad alimentaria y la desnutrición, especialmente entre los niños.
- Datos de ONG y UNICEF: Los informes de organizaciones no gubernamentales y agencias de la ONU han documentado un incremento en los índices de desnutrición infantil aguda en los años de mayor presión sancionatoria.
Posición Actual del Gobierno de EE. UU.
Tras la administración Trump, la política de EE. UU. ha mostrado algunas variaciones tácticas, aunque manteniendo la presión estratégica:
- Flexibilizaciones Condicionadas: La administración Biden ha emitido algunas licencias temporales y limitadas a ciertas empresas energéticas (notablemente Chevron) y ha aligerado algunas restricciones a cambio de avances en negociaciones políticas entre el gobierno venezolano y la oposición.
- Mantenimiento de Sanciones Clave: Las principales sanciones que afectan a PDVSA y a líderes individuales siguen vigentes. La Casa Blanca ha insistido en que las sanciones son una herramienta para promover la "democracia" y la celebración de elecciones libres y justas.
En resumen, los argumentos y pruebas demuestran que, más allá de la retórica política, las sanciones han tenido un impacto humanitario devastador y comprobable, afectando directamente a la población civil venezolana y desmantelando la infraestructura social.
EDV-NOTICIAS
Jesús Fernando Rodríguez Prieto

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